Fecha de finalización: 23 de enero de 2026
Autor: Julia Quinn
País: Estados Unidos
Año: 2021
Género: Novela
Sinopsis:
Todos parecían divertirse en aquel baile que reunía a lo más selecto de la sociedad londinense. Todos, excepto ellos dos. Daphne, una hermosa joven agobiada por su madre, y Simon, el huraño nuevo duque de Hastings, tenían el mismo problema: la continua presión para que encontraran pareja. Al conocerse, se les ocurrió el plan perfecto: fingir un compromiso que los liberara de más agobios. Pero no sería sencillo, ya que el hermano de Daphne, amigo de Simon, no es fácil de engañar, ni tampoco lo son las avezadas damas de la alta sociedad. Aunque lo que complicará de verdad las cosas será la aparición de un elemento que no estaba previsto en este juego a dos bandas: el amor.
IDEARON UN PLAN PERFECTO EN EL QUE EL AMOR NO TENÍA CABIDA...
Desde que fue presentada en sociedad, Daphne no tiene un momento de respiro. La culpa es de su madre, a la que adora, pero que está obsesionada con encontrarle un marido cuanto antes. Lo peor del caso es que los hombres razonablemente deseables no están interesados, y los que sí lo están son unos incansables pesados de los que tiene que librarse... incluso a golpes. Por eso acepta encantada la idea del duque de Hastings de fingir un noviazgo que ahuyente a los pretendientes. Aunque quizá también tenga algo que ver el hecho de que el joven duque comienza a resultarle cada vez más seductor.
PERO HAY COSAS DE LAS QUE ES IMPOSIBLE ESCAPAR
Marcado por una infancia llena de soledad y resentimiento, Simon Basset, el nuevo duque de Hastings, no quiere saber nada de la vida social de Londres ni, desde luego, de los intentos de las elegantes damas de "cazarlo" como marido para sus hijas. Cuando conoce a Daphne, cree haber encontrado el plan perfecto: un compromiso ficticio que mantenga alejadas a las pretendientes que lo agobian. Y cuando la atracción fingida comienza a convertirse en algo demasiado real, Simon deberá enfrentarse a los fantasmas del pasado que le impiden disfrutar la felicidad que el destino pone al alcance de su mano.
Opinión personal de Liliana:

⚠️ Advertencia previa al lector ⚠️
ResponderEliminarReseña no apta para románticas sensibles
Advertencia al lector
Si usted es particularmente afecto al romance edulcorado, confunde insistencia con amor verdadero o se emociona con cualquier “sos mía, sos mío”, quizá sea prudente retirarse ahora. Lo que sigue no es una reseña romántica, sino una lectura crítica con ironía incluida.
Esta autora, luego de haber leído El duque y yo de principio a fin, considera que tiene autoridad suficiente para opinar sin delicadeza. Inspirada —aunque no condicionada— por cierta cronista de sociedad tan amante del chisme como de la exageración, procede sin corsé.
El libro promete mucho y, en efecto, sabe a mucho. El problema es que no todo lo que brilla es oro. Aquí abundan el relleno, el tedio y una insistencia llamativa por reemplazar conflicto narrativo con escenas sexuales repetitivas. Si se le quitara ese exceso, quedarían apenas tres capítulos de contenido real, y siendo generosa.
Daphne, presentada como heroína encantadora, se revela como una manipuladora engreída que fuerza situaciones en nombre del amor. El Duque, en cambio, era un personaje prometedor: su pasado, cargado de heridas y silencios, ofrecía un conflicto genuino. Sin embargo, termina reducido a enredos de calzones, diluyendo cualquier posibilidad de desarrollo profundo.
Y ahí aparece el verdadero problema: una novela ambientada en 1813 escrita con estándares modernos. La Regencia británica estaba atravesada por reglas estrictas, reputaciones frágiles y consecuencias reales. Aquí, los personajes se mueven como si vivieran bajo códigos del siglo XXI con vestuario del siglo XIX. Mucha explicitud, poca tensión.
No hay profundidad… o mejor dicho, el libro se encarga con admirable constancia de avisarnos qué tan profunda es cada escena. Un chascarrillo involuntario, pero efectivo.
Esto es justamente lo que sí funciona en Orgullo y prejuicio, Jane Eyre o Cumbres borrascosas: el deseo contenido, el peso de la época, el conflicto que no se resuelve en la intimidad física sino en la palabra, el silencio y la transformación. Allí la época no es decorado, es el corazón del drama.
El duque y yo elige el camino fácil: explicitud en lugar de sutileza, consumo rápido en lugar de construcción. Funciona como entretenimiento ligero, pero pierde aquello que hace memorable al romance de época.
Lady Whistledown cerrará su columna con picardía.
Esta autora la cierra con alivio.
Revista de sociedad
Analia Perlo
Enero de 2026